Ayer vi tus ojos en ese espejo,
intentando olvidar, todo el exceso.
Confundiendose con las Luces,
y la bruma a su al rededor.
Con un cigarrillo y una botella,
marchitando, los colores de sus estelas.
Le recordaron su nombre, despues de mil dias,
y seguian sonando en su cabeza esas letras.
Y entonces ahora que me das?
No puedo esperar un suspiro.
Y aunque no sea conmigo,
te dejare volar.
Pero hoy te han hecho esperar,
no hay murmullos que sanen esos ojos,
y no hay manos que protegan
ese mirar.
Sonrisas fingidas que no bastan,
desde que aquel pajaro se fue,
y dejo sus marcas,
y la luna, llevo a su espalda.
Y entonces ahora que me das?
No puedo esperar un suspiro.
Y aunque no sea conmigo,
te dejare volar.
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